COOPERACIÓN EN EL CETI (MELILLA)

17 Ene

COOPERACIÓN EN EL CETI (MELILLA)

COOPERACIÓN EN EL CETI (MELILLA)

Comenzamos el año de muy buena manera y es que el pasado Jueves 11 de Enero profesionales de la Fundación junto con alumnos de la XII edición del Máster de Odontología Familiar y Comunitaria viajaron a Melilla para atender a los refugiados alojados en el Centro de estancia temporal para inmigrantes (CETI).

Estos viajes se vienen realizando desde que en el año 2016 se inaugurara la primera Clínica Dental Solidaria ubicada en un centro de estas características. Gracias a la alianza con el colegio de Dentistas  de Melilla y el Ministerio de Empleo y Seguridad Social de España la Fundación puede desarrollar programas de atención dental a los más de 1.500 alojados de media con los que cuenta dicho establecimiento, procedentes en su mayoría del norte de África, Oriente Próximo y África subsahariana.

  

Suelen presentar problemas bucos dentales urgentes y de importancia, lo que hace que la labor de nuestros cooperantes sea de gran ayuda, ya que en algunos casos dichas urgencias podrían suponer un riesgo vital.

  

Los cooperantes suelen realizar estancias de cinco días en los que atienden a una media de 50 pacientes al día. Uno de los cooperantes “Lalo” nos cuenta su experiencia en este último viaje: “El viaje que realizamos comenzó con buenas expectativas, pero cual fue nuestra sorpresa al comprobar que esas primeras impresiones que teníamos se iban a convertir en grandes lecciones de aprendizaje y madurez para nosotros

Dejamos a un lado nuestra vida diaria, nuestra rutina, pero meternos de lleno en otra realidad, esa que a veces intentamos obviar. Hablo de una situación en la que conviven personas de hasta diez nacionalidades distintas, con sus costumbres y su cultura que han pasado una situación extrema hasta legar allí.

Algo que nunca olvidaremos será esa la cercanía y generosidad con la que los pacientes interactuaban con nosotros. Los mismos que con una solidaridad inmensa con sus compatriotas se ofrecían a quedarse horas (tras una intervención) para ejercer de traductores, ayudándonos en este caso ellos a nosotros.  Llegamos a entablar amistad con muchos de ellos.

Nunca creímos en la mítica frase esa  “No es lo mismo contarlo que vividlo”, pero ahora no solo la comprendemos sino que también  la compartimos. Por eso animamos a todo aquel que esté dispuesto a vivir esta experiencia a que se entregue al 100% y deje los miedos atrás, porque cuando consigues ayudar a tanta gente ves que tu esfuerzo ha merecido la pena con creces. Y es que lo mejor de todo va a ser recordar todos esos momentos de cansancio, de alegría, de risas, de enseñanza, de aprendizaje… Que hacen de este proyecto una experiencia única, especial e irrepetible para aquellos que como yo hemos tenido la suerte de vividla”

¡Gracias!

 

Para más información escríbenos a administración@fos-ls.org

 

 

 

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