UN NIÑO UNA SONRISA

25 Ene

UN NIÑO UNA SONRISA

Hoy queremos compartir con vosotros la magnífica iniciativa de un grupo de alumnos de la carrera de Odontología en la Universidad de Sevilla, que tuvo lugar el pasado mes de diciembre en el Hospital Universitario Virgen del Rocio (Sevilla).

Jose Manuel, Paco, Francisco y Juan Carlos son alumnos de segundo de carrera de la asignatura Odontología Preventiva y Comunitaria de la que nuestro presidente Antonio Castaño es profesor. Gracias a este hecho pudimos ponernos en contacto con ellos y nos comentaron que se les había ocurrido organizar unos talleres de prevención y educación sanitaria oral con los niños del área infantil de dicho Hospital. ¡Nos pareció una idea estupenda y quisimos colaborar a través de la donación de material para dicha sesión!

Durante dicha sesión se realizaron varios juegos con los niños que se encontraban en el aula infantil. “Hemos disfrazado a los niños de dentistas y de diente y le hemos enseñado las técnicas básicas de cepillado, así como les hemos hablado de la importancia de una alimentación basada en una dieta saludable y poco cardiogénica. Esto ha podido contribuir un poco a perder ese miedo a las batas blancas, ya que estos niños han tomado nuestro propio rol de personal sanitario” “En general se han divertido, han aprendiendo, coloreado y preguntado, al igual que nosotros. De hecho, me atrevería a decir que sin saberlo nos han enseñado mucho más ellos a nosotros que al revés

Han sido muchos momentos emocionantes los vividos, pero según nos cuentan los alumnos el mejor fue cuando al comienzo del taller han inaugurado en el aula infantil una puerta de acceso para que el “Ratoncito Pérez” pueda llegar sin problemas a ellos.

Para finalizar esta primera parte se han entregado cepillos, pastas, cuentos, dibujos y  películas para que las vean en el aula infantil del hospital. También les hemos hecho entrega de unos diplomas acreditativos de su participación en el curso de higiene bucodental.

“Con los diplomas entregados y habiéndonos despedidos de nuestros amigos ‘pequedentistas’ hemos pasado a visitar a los niños que por problemas de movilidad, u otros motivos médicos no podían ser trasladados al aula. Les hemos repartido cepillos y pastas dentífricas, así como un ratito de desahogo, tanto para ellos como para sus familiares”.

“En resumen, ha sido una gran experiencia para todos nosotros, que esperemos poder repetir más adelante. Y esperemos haber conseguido nuestro objetivo y sacarle una sonrisa olvidándose así aunque fuese por un momento de donde estaban y que les hacía estar allí”

¡Millones de gracias de parte de la Fundación!

Dejar una respuesta