VALLE  DE MANGOLA

09 May

VALLE  DE MANGOLA

Hace un mes el presidente de la fundación el Dr. Antonio Castaño y la gerente Adela González fueron de viaje de expedición a Mangola (Tanzania) para estudiar la posibilidad de colaborar con esta maravillosa acción que desarrollan los curas de este lugar. Por ello la gerente de la fundación, Adela, nos cuenta en primera persona su experiencia en este lugar:

“¿Decía Cervantes que tres cosas dan la sabiduría: letras, camino y vida. Y esto fue lo que encontramos en La Misión, que se encuentra al final de la carretera que cruza el pueblo de Baranzani, en el Valle de Mangola. Valle rico por sus fértiles tierras y su abundante agua donde se cultiva arroz, maíz y sobre todo cebollas. Y aquí en medio de un valle perdido de Tanzania viven El Padre Miguel A y el Padre Pepe, Misioneros de la Congregación del Espíritu Santo, intentando desde 1993 mezclarse con estas gentes de diferentes tribus, estratos sociales y vivir con ellos empeñados en hacer todo lo posible por mejorarle sus vidas. ¿Y como pueden y han podido mejorar sus vidas? Solo hay una fórmula: Sanidad y educación. Y esto es lo que han hechos estos dos misioneros; invertir su vida en crear un hospital, guardería, escuelas primarias, escuela de costura y escuela secundaria que a día de hoy goza de un gran prestigio a nivel nacional por el nivel de formación adquirido de los alumnos.

Hacia La Misión del Valle de Mangola se dirigía la Fundación Odontología Social Luis Seiquer. Bosco Barón, internista sevillano, nos transmitió su pasión a la vuelta de un viaje en el último otoño. Al término de la reunión, ese entusiasmo lo habíamos hecho nuestro; Solo pensé: iremos y conseguiremos las condiciones necesarias para poder atender a la población del Valle a nivel oral.

 

Nuestra estancia en La Misión solo la puedo resumir en una frase corta pero verdadera: Me sentí feliz.

En esta primera incursión solo iríamos el Dr. Castaño como presidente de la Fundación y yo para hacer un viaje de prospección. Saber con qué material contaban y que íbamos a necesitar para poder trabajar allí de una manera continuada pero como siempre el primer pensamiento casi nunca es válido y una vez que llegamos y la gente del Valle se enteró de que estábamos allí, empezaron a venir para que el Dr. Castaño los atendiera, así sin pensarlo el mismo empezó a revisar bocas de Mangoleños mientras que yo con la ayuda de Sor Francisca revisábamos el material y hacíamos inventario.

Y ahora el que llego hasta aquí leyendo querrá saber: Pero que vais a hacer en este Valle perdido del mundo?
Solo intentaremos con humildad aportar un grano de arena en lo que creemos que podemos aportar; la salud oral. Lograremos con la ayuda de todos instalar la infraestructura necesaria para tratar a los habitantes del valle en el hospital que crearon el Padre Miguel A y el Padre Pepe, mantenerlo vivo y lo más importante en Cooperación: HACERLO SOSTENIBLE. ”

 

 

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